Una burbuja financiera provoca a la otra delictiva. Los españoles no delinquen menos sino que se suman al "Boom" producido por los inmigrantes.

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En la cultura popular es muy común la frase de que los extranjeros vienen a delinquir y los de aquí son como corderos ante tal fuerza exterior; pues bien, en esas creencias hay algo de verdad pero no llega siquiera a ser significante porque, los que comparten creencias parecidas, están sesgados por una mezcla de fracaso, impotencia e invadía. Es así, las creencias odiosas tienen sus raíces en sentimientos rencorosos que se disfrazan de nacionalismo o empatia para con el prójimo. Aunque la frustración y la envidia producen ideas extremistas, cada una de ellas guardan algo de verdad porque si fuera todo de mentira no llegarían a tener tanta publicidad en las conversaciones populares. Es algo así como un argumento que, cuando lo oyes, te parece adecuado porque tú también lo habías pensado alguna vez o habías sentido las emociones que lo suscitan. Los extranjeros delinquen también pero no en mayor medida que los nacionales. La proporción de españoles que delinquen en relación a su población total no superan a la proporción de extranjeros delincuentes sino que, estos últimos, tiene una proporción mayor en relación a la proporción de extranjeros residentes en España; pero es un error de perspectiva pensar así y lo correcto sería calcular la proporción de delincuentes extranjeros con respecto a la población general incluida a la de sus países de origen. Si calculamos así, nos daremos cuenta enseguida de que ningún país tiene más delincuentes que otro y las diferencias existentes son muy poco significativas. Si en los países del Este no hubo tanta delincuencia durante el "boom" como en la parte occidental de Europa lo fue, porque los delincuentes del Este vinieron a delinquir a Oeste. Desde un punto de vista científico, comparar la tasa de delincuentes extranjeros con la de los nacionales, sin tener en cuenta la población total de los primeros más allá de la que vive regularmente en España, es un error. Los informes hechos en base a cálculos tan limitados, así como sus resultados, carecen de fundamento y no reflejan la realidad.

Entro artículo anterior he explicado el fenómeno migratorio de la delincuencia y está bien reflejado en un gráfico sobre la evolución anual de la población reclusa. Este artículo guarda mucha relación con el anterior porque explica el descenso progresivo de la tasa de población reclusa apartir del año 2010 hasta hoy en día. El descenso se debe al éxodo de delincuentes, tanto extranjeros como nacionales, hacia otros países nórdicos y transatlánticos.

  • Tanto en el gráfico de la portada de este artículo así como en el anterior a este párrafo, se puede observar a través de las series históricas el hecho de que, la tendencia de criminalidad extranjera marca y dirige a la nacional. Como se puede ver, hay una correlación positiva así como una tendencia equivalente entre la criminalidad de los dos grupos; según la regresión lineal que he utilizado para calcular la previsión también se puede observar un progresivo descenso en las dos poblaciones.
  • Se podría decir que unos cambios en la legislación penal o el aumento de las redadas policiales, entre otras tantas posibles medidas, han provocado el descenso en la población total de reclusos. También se podría alegar un cambio de políticas con respecto al gasto público en materia de justicia y que la administración ha recortado el gasto penal pero, no se puede dejar de condenar a criminales y tampoco se puede dejar de perseguirles. Nunca puede haber cambios tan arriesgados en las instituciones como para provocar un descenso de condenados en detrimento del peligro al que están expuestos los ciudadanos. Sencillamente, los delincuentes nacionales y no nacionales, han abandonado España porque ya no había más atractivo, pues la gente, entre otras actividades, ya no trafica tanto, ya no van tanto a los burdeles y no practican ya el contrabando. Esas prácticas han ido siendo cada vez menos rentables a raíz de la crisis y el cinturón ha tenido que ser apretado también por los "chorizos". Actualmente están saqueando a los miembros e instituciones de otros países y lo harán hasta que les dure el ambiente y las instituciones financieras les provoquen la inversión.

Al igual que unas personas se siguen en las redes sociales para beneficiarse del compañerismo y el reconocimiento social, de igual manera se siguen otras para delinquir y disfrutar del trabajo ajeno. Lo que mueven a unos que llamamos "Buenos" para hacer determinar cosas, mueven también a los llamados "Malos". Tan solo el carácter de sus caminos y formas de caminar hace que sea percibida la bondad o la maldad para el resto.

El fenómeno de la emigración ha sido y es un factor evolutivo en cualquier sociedad moderna pero no siempre trae progreso. La criminalidad emigra siempre y no se le puede atribuir como una cualidad a alguien por su nacionalidad, raza o etnia de procedencia.